S02.01

INSTITUTO DE ESTUDIOS BÍBLICOS SAN MATEO
Omnia  in  gloriam  Dei  Facite
vera et una Trínitas, una et summa Deítas, sancta et una Unitas

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Estado Proyecto San Mateo
Haced penitencia y creed en el Evangelio.

Es ese amor de Cristo el que cada uno de nosotros debe esforzarse por realizar, en la propia vida. Pero para ser ipse Christus hay que mirarse en El. No basta con tener una idea general del espíritu de Jesús, sino que hay que aprender de El detalles y actitudes. Y, sobre todo, hay que contemplar su paso por la tierra, sus huellas, para sacar de ahí fuerza, luz, serenidad, paz. Cuando se ama a una persona se desean saber hasta los más mínimos detalles de su existencia, de su carácter, para así identificarse con ella. Por eso hemos de meditar la historia de Cristo, desde su nacimiento en un pesebre, hasta su muerte y su resurrección. En los primeros años de mi labor sacerdotal, solía regalar ejemplares del Evangelio o libros donde se narraba la vida de Jesús. Porque hace falta que la conozcamos bien, que la tengamos toda entera en la cabeza y en el corazón, de modo que, en cualquier momento, sin necesidad de ningún libro, cerrando los ojos, podamos contemplarla como en una película; de forma que, en las diversas situaciones de nuestra conducta, acudan a la memoria las palabras y los hechos del Señor. San Josemaría (Es Cristo que pasa, 107)

Evangelio SM LIBRO:    I  II  III  IV  V  VI  VII  VIIIa  VIIIb  IX Publicados
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LIBRO

ESTADO

VERSÍCULO EXCURSUS

SINOPSIS

LIBRO I GENEALOGÍA DE JESUCRISTO Subir

S

1,1 Genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abrahán.   Sobre la existencia de Dios.  

S

1,2 Abrahán engendró a Isaac, Isaac engendró a Jacob, Jacob engendró a Judá y a sus hermanos.    

S

1,3 Judá engendró a Fares y a Zara de Tamar. Fares engendró a Esrón, Esrón engendró Aram.

S

1,4 Aram engendró a Aminadab, Aminadab engendró a Naassón, Naassón engendró a Salmón.  

S

1,5 Salmón engendró a Booz de Rahab, Booz engendró a Obed de Rut, Obed engendró a Jesé.  

S

1,6 Jesé engendró al rey David, David engendró a Salomón de la que fue mujer de Urías.    

S

1,7 Salomón engendró a Roboán, Roboán engendró a Abiás, Abiás engendró a Asá.    

S

1,8 Asá engendró a Josafat, Josafat engendró a Jorán. Jorán engendró a Ozias.    

S

1,9  Ozías engendró a Joatán. Joatán engendró a Acaz, Acaz engendró a Ezequías.    

S

1,10 Ezequías engendró a Manasés, Manasés engendró a Josías.    
 

S

1,11 Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos cuando la deportación a Babilonia.    
 

S

1,12 Después de la deportación a Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel. Salatiel engendró a Zorobabel.    
 

S

1,13 Zorobabel engendró a Abiud, Abiud engendró a Eliacim, Eliacim engendró a Azor.    
 

S

1,14 Azor engendró a Sadoc. Sadoc engendró a Aquim, Aquim engendró a Eliud.    
 

S

1,15 Eliud engendró a Eleazar, Eleazar engendró a Matán, Matán engendró a Jacob.    

S

1,16 Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús  llamado Cristo.    

S

1,17 Por tanto son catorce todas las generaciones desde Abrahán hasta David, y catorce generaciones desde David hasta la deportación en Babilonia, y también catorce las generaciones desde la deportación a Babilonia hasta Cristo.    
LIBRO II NACIMIENTO DE JESUCRISTO Subir
 

S

1,18 La generación de Jesucristo fue así: Estando desposada su madre María con José, antes de que conviviesen, se encontró que había concebido en su seno por obra del Espíritu Santo.   El sacramento del matrimonio.  
 

S

1,19 José su esposo, como era justo y no quería exponerla a infamia, pensó repudiarla en secreto.    

S

1,20 Estando él considerando estas cosas, he aquí que un ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: José Hijo de David, no temas recibir a María, tu esposa, pues lo que en ella ha sido concebido es obra del Espíritu Santo.    

S

1.21 Dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.   

S

1,22 Todo esto ha ocurrido para que se cumpliera lo que dijo el Señor por medio de su profeta: 

S

1,23 He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo, a quién llamarán Emmanuel, que significa Dios-con-nosotros.

S

1,24 Al despertarse José hizo como el ángel del Señor le había mandado, y recibió a su esposa,  

S

1,25 y sin que la hubiera conocido, dio ella a luz un hijo; y le puso por nombre Jesús.  
LIBRO III ADORACIÓN DE LOS MAGOS Subir

S

2,1 Nacido Jesús en Belén de Judá en tiempos del rey Herodes, unos Magos llegaron de Oriente a Jerusalén    

S

2,2 preguntando: ¿Dónde está el rey de los judíos que ha nacido? Pues vimos su estrella en el Oriente y hemos venido a adorarle.   La Adoración de Dios

S

2,3 Al oír esto el rey Herodes se turbó, y con él, toda Jerusalén.    

S

2,4 Y reuniendo a todos los príncipes de los sacerdotes y a los escribas del pueblo, les interrogaba dónde había de nacer el Mesías.    

S

2,5 En Belén de Judá pues así esta escrito por medio del Profeta:    

S

2,6 Y tú, Belén, tierra de Judá no eres ciertamente la menor entre las principales ciudades de Judá; pues de ti saldrá un jefe que apacentará a mi pueblo Israel.    

S

2,7 Entonces Herodes, llamando en secreto a los Magos, se informó cuidadosamente por ellos del tiempo en que había aparecido la estrella;    

S

2,8 y les envió a Belén diciéndoles: Id e informaos bien acerca del niño; y cuando lo encontréis, avisadme para ir yo también a adorarle.    

S

2,9 Ellos, después de oír al rey, se pusieron en marcha. Y he aquí que la estrella que habían visto en el Oriente iba delante de ellos, hasta pararse sobre el sitio donde estaba el niño  

S

2,10 Al ver la estrella se llenaron de inmensa alegría.    

S

2,11 Y entrando en la casa, vieron al niño con María, su madre, y postrándose, le adoraron: luego abrieron sus cofres y le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra.    

S

2,12 Y habiendo recibido en sueños aviso de no volver a Herodes, regresaron a su país por otro camino.    
LIBRO IV HUÍDA A EGIPTO Y REGRESO A NAZARET Subir

S

2,13 Después que se marcharon, un ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: Levántate, toma al niño y a su madre, huye a Egipto y estate allí hasta que yo te diga, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo.  

S

2,14 Él se levantó, tomó de noche al niño y a su madre, y huyó a Egipto.  

S

2,15 Allí permaneció hasta la muerte de Herodes, para que se cumpliera lo que dijo el Señor por medio del Profeta: De Egipto llamé a mi hijo.  

S

2,16 Entonces Herodes al ver que los Magos le habían engañado, se irritó en extremo, y mandó matar a todos los niños que había en Belén y toda su comarca, de dos años para abajo, con arreglo al tiempo que cuidadosamente había averiguado de los Magos. El Aborto: Matanza de los Inocentes.  

S

2,17 Entonces se cumplió lo dicho por medio del profeta Jeremías:    

S

2,18 Una voz se oyó en Ramá, llanto y lamento grande: Es Raquel que llora a sus hijos y no admite consuelo porque ya no existen.    

S

2,19 Muerto Herodes, un ángel del Señor se apareció en sueños a José en Egipto,    

S

2,20 y le dijo: Levántate, toma al niño y a su madre y vete a la tierra de Israel; pues han muerto ya  los que atentaban contra la tierra del niño.    

S

2,21 Levantándose tomó al niño y a su madre y vino a la tierra de Israel.    

S

2,22 Pero al oír que Arquelao había sucedido a su padre Herodes en el trono de Judea, temió ir allá; y avisado en sueños marchó a la región de Galilea    

S

2,23 Y se fue a vivir a una ciudad llamada Nazaret, para que se cumpliera lo dicho  por medio de los Profetas: Será llamado nazareno  
LIBRO V

BAUTISMO DE SAN JUAN BAUTISTA

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C 3,1 En aquellos días apareció Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea.  La misión de predicar  
C 3,2 Y diciendo: Haced penitencia porqué está al llegar el Reino de los Cielos.   El Paraíso.  
C 3,3 Este es aquél del que habló el profeta Isaías diciendo: Voz del que clama en el desierto: preparad el camino del Señor, enderezad sus sendas.   Nuevos movimientos en la Iglesia.  
C 3,4 Llevaba Juan una vestidura de pelo de camello con un ceñidor de cuero a la cintura, y su comida era langosta y miel silvestre. La misión de evangelizar  
C 3,5 Entonces acudía a él Jerusalén, toda Judea y toda la comarca del Jordán,   El pecado  
C 3,6 y eran bautizados por él en el río Jordán, confesando sus pecados.   El sacramento de la Penitencia.  
C 3,7 Como viese que venían a su Bautismo muchos de los fariseos y de los saduceos les dijo: Raza de víboras, ¿Quién os ha enseñado a huir de la vida que ha de venir?   Grupos religiosos judíos.  
C 3,,9 Haced, pues, frutos dignos de penitencia,   Cuaresma: Mortificación y penitencia.  
C 3,9 y no os justifiquéis interiormente, pensando: Tenemos por padre Abrahán. Porque os aseguro que Dios puede, aún de estas piedras, suscitar hijos de Abrahán.   Santidad y  justificación.  
C 3,10 Mirad que el hacha está ya puesta a la raíz de los árboles y todo árbol que no dé buen fruto será cortado y arrojado al fuego.   El Infierno.  
C 3,11 Yo os bautizo con agua para la conversión, pero el que viene después de mí es más poderoso que yo; no soy digno ni de llevar sus sandalias. El os bautizará en el Espíritu Santo y en el fuego. El Purgatorio  
C 3,12 Él tiene en su mano el bieldo y limpiará su era, y recogerá su trigo en el granero, en cambio quemará la paja que no se apaga.   Juicio Particular y Universal.  
LIBRO VI

BAUTISMO DE JESÚS

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A 3,13 Entonces vino Jesús al Jordán desde Galilea para ser bautizado por Juan   El Pecado Original: Creación y caída del hombre  
A 3,14 Pero éste se le resistía diciendo: Soy yo quien necesita ser bautizado por ti, ¿cómo vienes tú a mí?.   El Sacramento del Bautismo  
A 3,15 Respondiendo Jesús le dijo: Déjame ahora, así es como debemos nosotros cumplir toda justicia. Entonces Juan se lo permitió.   Los designios de Dios y su divina Providencia  
A 3,16 Inmediatamente después de ser bautizado, Jesús salió del agua y he aquí que se le abrieron los Cielos y vio al Espíritu de Dios que descendía en forma de paloma y venía sobre él.   El Espíritu Santo.  
A 3,17 Y una voz del Cielo que decía: Este es mi Hijo, el amado, en quien me he complacido.   Teofanía: La manifestación divina en la Biblia.  
LIBRO VII A

LAS TENTACIONES DE NUESTRO SEÑOR

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A 4,1 Entonces fue conducido Jesús al desierto, por el Espíritu, para ser tentado por el diablo. Manuscritos y Comunidad de Qumrán.
A 4,2 Después de haber ayunado cuarenta días con cuarenta noches, sintió hambre.    Vida Consagrada  
A 4,3 Y acercándose el tentador le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en panes. Teología de la Liberación  
A 4,4 Él respondiendo dijo. Escrito está: No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que procede de la boca de Dios.   La Revelación  
A 4,5 Luego el diablo le llevó a la Ciudad Santa y lo puso sobre el pináculo  del Templo.   Templo antiguo y Templo nuevo: El cristiano como templo de Dios  
A 4,6 Y le dijo: Si eres Hijo de Dios, arrójate abajo. Pues escrito está: Dará órdenes cerca de ti a sus ángeles de que te lleven en sus manos, no sea que    tropiece tu pié sobre alguna piedra.   Filiación Divina  
A 4,7 Y le respondió Jesús: Escrito está también: No tentarás al Señor tu Dios. Hermenéutica Bíblica  
A 4,8 De nuevo lo llevó el diablo a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y su gloria, Iglesia y Estado
A 4,9 y le dijo: Todas estas cosas te daré si postrándome me adoras. Jesucristo es Señor  
A 4,10 Entonces le respondió Jesús. Apártate Satanás, pues escrito está: Al Señor tu Dios adorarás y a El sólo darás culto.   El Sacrificio Eucarístico  
A 4,11 Entonces lo dejó el diablo, y los ángeles vinieron y le servían.   Ángeles y Demonios
LIBRO VIIIa

RETIRO A GALILEA

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A 4,12 Cuando oyó que Juan había sido encarcelado, se retiró a Galilea.   San Juan Bautista: Testigo de Cristo. Un estudio del martirio  
A 4,13 Y dejando Nazaret se fue a vivir a Cafarnaún, ciudad marítima, en los confines de Zabulón y Neftalí,   Las doce tribus de Israel, nuevo Pueblo de Dios  
A 4,14 para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta Isaías:  El Profeta: La voz que clama en el desierto  
A 4,15 Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí en el camino del mar, al otro lado del Jordán, la Galilea de los gentiles,   La pesca en la Biblia.  
A 4,16 el  pueblo que yacía en tinieblas  ha visto una gran luz; para los que yacían en región y sombra de muerte, una luz ha amanecido. Metanoia: Encuentro y conversión  
A 4,17 Desde entonces comenzó Jesús a predicar y a decir: Haced penitencia, porque está al llegar el Reino de los Cielos.   El hijo pródigo: Un ensayo sobre el perdón y la reconciliación  
LIBRO VIIIb

LA LLAMADA AL APOSTOLADO

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A 4,18 Mientras caminaban junto al mar de Galilea vio a dos hermanos, Simón el llamado Pedro y Andrés su hermano, que echaban la red al mar, pues eran pescadores, y les dijo:  El Primado de Pedro  
A 4,19 Seguidme y os haré pescadores de hombres.   Virginidad y celibato cristiano  
A 4.20 Ellos, al instante, dejaron las redes y le siguieron.   La Figura sacerdotal  
A 4,21 Pasando adelante, vio otros dos hermanos, Santiago el de Zebedeo y Juan su hermano, que estaban en la barca con su padre Zebedeo remendando sus redes y los llamó. El valor de la santificación del trabajo  
A 4,22 Ellos, al instante, dejaron la barca y a su padre, y le siguieron   La llamada a la vocación
LIBRO  IX JESÚS ENSEÑA Y SANA Subir
 

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4,23

a: Recorría Jesús toda la Galilea.  La Galilea de los paganos
 

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4,23

b:  Enseñando en las sinagogas.      Las sinagogas de Palestina 
 

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4,23

c:  Predicando el Evangelio del Reino. El Reino de Dios y la Iglesia 
 

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4,23

d:  Y curando toda enfermedad y dolencia. El sentido cristiano del sufrimiento y el dolor y su valor en la economía de la salvación  
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4,24

a: Su fama se extendió por toda Siria.  La tierra de la Sagrada Escritura  
A

4,24

b: Y le traían a todos los que se sentían mal.   La enfermedad y la medicina en tiempos bíblicos  
A

4,24

c: Aquejados de diversas enfermedades. El sacramento de la Unción de los Enfermos  
A

4,24

d: A los endemoniados, lunáticos y paralíticos. Posesión diabólica y exorcismos  
A

4,24

e: Y los curaba.    Los milagros y su negación por los racionalistas  
A

4,25

a: Y le seguían grandes multitudes.   Los laicos en la Iglesia  
A

4,25

b: De Galilea, Decápolis, Jerusalén, Judea.   La Decápolis  
A

4,25

c. Y del otro lado del Jordán.  Pueblos de más allá del Jordán  
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