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  4,23b Enseñando en las sinagogas X     4,23b Enseñando en las sinagogas X  
 

Excursus

Las sinagogas de Palestina: [1] Originalmente la etimología de la palabra sinagoga deriva de la palabra griega 'sunagogei', que significa “congregación”, “concurrencia” o "reunirse”, se refiere al “conjunto de personas” o “comunidad” que se reúnen para dar culto a Dios. Este es el sentido básico. Posteriormente se refiere al edificio en donde se reunían los judíos en el día sagrado o de reposo, el día del sábado, denominado “sabbat”, y otros días festivos, para ofrecer en común oraciones a Dios, a fin de escuchar la lectura de la Ley o Tôrah [1]. El término sinagoga [2] es propio de los Setenta [3] que aparece frecuentemente en el Nuevo Testamento. Hay que distinguir pues entre “Asamblea” (K'neset en hebreo), y “Lugar de la Asamblea” o “Casa de la Asamblea” ('bet K'nesset), en donde el mismo nombre indica que se trata de algo más que un lugar para oración. También en algunos textos medievales aparece como “lugar de enseñanza” o escuela didaskaleion, en donde, según Filón, "se cultiva la filosofía de los mayores y todo tipo de enseñanza de la virtud" [4]. A las sinagoga también se las llamaba proseuché (plegaria). La importancia de la sinagoga para el Judaísmo fue enorme y en ella el pueblo aprendió la Ley: “Por eso, dice el Señor Dios: 

[1] La Tôrah significa “instrucción” o “doctrina”. Está compuesta por los cinco libros de Moisés, que los cristianos denominamos Pentateuco, es lo que se llama la Ley. En la Tôrah, se distinguen dos aspectos: uno histórico, en el que se relata la historia del pueblo judío, desde la creación hasta la muerte de Moisés, y otro legislativo, que se aplica a las enseñanzas de 613 mandamientos, 248 son positivos y 365 prohibiciones, de donde se deduce cierto carácter negativo en la observancia de la ley judía.

[2] Cf. Ex.34,31

[3] La Biblia de los setenta o Septuaginta es conocida también como Alejandrina, por haberse hecho en esa ciudad para cultivar la fe de los numerosos judíos que vivían en esta ciudad. Es la primera traducción de la Tanach judía, los 24 libros de la Biblia hebrea. Traducida del hebreo a lengua griega. Se atribuye su traducción a 72 sabios judíos, en 72 días, aunque, más bien se trata de una leyenda. La traducción fue un proceso largo que duró décadas, y como el texto original hebreo carecía de vocales, surgieron diferencia de interpretación que posteriormente se fueron corrigiendo para asemejarla al texto hebreo. Iniciada hacia el 250 a.C., se concluyó a finales del siglo II a.C. Fue la contribución más importante del judaísmo y adoptándola posteriormente la Iglesia cristina.

[4] Cf. Filón. De vita Mos 2, 39

    “Aunque los he alejado entre las naciones, aunque los he dispersado por los países, seré para ellos su santuario por poco tiempo en las naciones a las que han ido [5]. En el Antiguo Testamento la palabra sinagoga se encuentra pocas veces y se usa como lugar de reunión. La Biblia no hace mención concreta sobre el origen de la sinagoga. El origen de las Sinagogas es muy antiguo [6], sus comienzos están todavía inciertos, los diversos autores no se ponen de acuerdo; algunos la remontan hasta Moisés, para otros surgiría como consecuencia de la reforma religiosa de Josías, ya en los salmos aparece mencionada [7]. Otros autores, ven sus orígenes con independencia de la destrucción del templo, en la que los israelitas de regiones exteriores al Templo, no podían acudir frecuentemente y no disponían de otros lugares de culto. Se puede considerar que es Esdras quien incorpora la lectura de la Ley. Josefo refiriéndose a las sinagoga escribe: “Nuestro legislador tuvo mucho cuidado en concertar el precepto y la práctica. Ni dejó sin aplicación la práctica de la costumbre ni permitió que el texto de la ley quedará sin efecto” [8]. No está probado que existieran antes de la cautividad de Babilonia en el año 586 a.C., pero es a partir de entonces cuando florecen, pues en esa época se carecía de Templo, Nabucodonosor destruyó el Primer Templo de Jerusalén. Antes de la cautividad el culto se centraba en Jerusalén. Durante el exilio, época en que no se pudo centralizar el culto en el Templo de Jerusalén, surgió la sinagoga como instrucción en las Escrituras y lugar de oración. «Fue durante el tiempo de destierro, cuando los fieles no podían acudir a Jerusalén, cuando comenzaron a reunirse en casas o locales especiales para comentar la ley y la historia de su pueblo» [9]. Los judíos se vieron obligados a prescindir del desaparecido culto basado en los sacrificios animales, quedando la oración como única expresión del servicio divino. «Quita toda iniquidad, acepta lo que sea bueno, te ofreceremos el fruto de nuestros labios» [10]. El servicio de la sinagoga se desarrolló paralelamente al del Templo. En el destierro babilónico, los judíos.....(sigue)

[5] Cf. Ez.11,16  
[6]
Cf. Act.15,21  
[7]
Cf. Ps.74,8  
[8] Cf. Josefo. Contra Apion II,17
[9] Cf. José Luis Martín Descalzo. Vida y misterio de Jesús de Nazaret. Pág.366 Ed. Sígueme  
[10
] Cf. Os.14,3 b